sábado, 20 de enero de 2018

Martirologio Romano 20 de enero


SANTOS FABIÁN (1)
Y SEBASTIÁN (2),
Mártires

1: † martirizado hacia el año 250
2: n. Narbona, Francia;
† martirizado hacia el año 288 en Roma

2: Patrono de arqueros; flecheros; atletas; encuadernadores; jardineros; albañiles; policías; soldados; personas en trance de muerte. Protector contra las plagas y los enemigos de la religión.

SANTOS FABIÁN Y SEBASTIÁN, Mártires (con SAN ROQUE)

Entrad por la puerta angosta, porque la puerta ancha
y el camino espacioso son los que conducen a la perdición,
y son muchos los que entran por él.
(Mateo 7, 13)


  • En Roma, el triunfo de san Fabián, Papa y Mártir, que en tiempo de Decio padeció el martirio y fue sepultado en el cementerio de Calixto.
  • En Roma también, en las Catacumbas, san Sebastián, Mártir, que imperando Diocleciano, como mandase la primera cohorte, fue, por cristiano, atado a un palo en medio del campamento y asaetado por los soldados, y al fin apaleado hasta que expiró.
  • En Nicea de Bitinia, san Neófito, Mártir, que, siendo de quince años de edad, fue azotado con varas, echado en un horno y expuest a las fieras; pero quedando ileso, y confesando constantemente la fe de Cristo, por último fue muerto al filo de la espada.
  • En Cesena, san Mauro, Obispo, esclarecido en virtudes y milagros.
  • En palestina, la dichosa muerte de san Eutimio, Abad, que por su celo de la religión católica y por la virtud de los milagros floreció en la Iglesia, imperando Marciano.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SANTOS FABIÁN Y SEBASTIÁN, 
Mártires (con SAN ROQUE)

Fabián era un laico cuando fue elegido para suceder al Papa Antero, en el año 236. Una paloma bajó del cielo, se posó en su cabeza y lo señaló, con lo que fue elegido por el clero y el pueblo. San Cipriano le da el título de hombre incomparable, y dice que la gloria de su muerte ha correspondido plenamente a la pureza de su vida.

Sebastián, condenado por Diocleciano a ser atravesado con flechas, fue dejado por muerto en el lugar del suplicio. Recobrada la salud, se presentó al emperador y le reprochó abiertamente su impiedad. El tirano, exasperado por tanta audacia, lo condenó a ser apaleado hasta hacerlo expirar bajo los golpes. Una piadosa mujer, de nombre Lucina, recogió sus venerables restos y los colocó en las catacumbas, en el lugar donde hoy se levanta la basílica que lleva su nombre.

viernes, 19 de enero de 2018

Martirologio Romano 19 de enero


SAN CANUTO,
Rey y Mártir

† asesinado en 1086 en Fionia, Dinamarca

SAN CANUTO, Rey y Mártir

Todo hijo de Dios vence al mundo;
y lo que nos hace alcanzar victoria sobre el mundo
es nuestra fe.
(1 Juan 5, 4)

  • En Roma, en la vía Cornelia, los santos Mártires Mario y Marta, su mujer, con sus hijos Audifaz y Ábaco, nobles persas, que vinieron a orar en Roma, en el imperio de Claudio. Después de sufrir azotes, el potro, el fuego y las uñas aceradas, les cortaron las manos; luego, a Marta, dieron muerte en la Ninfa; los otros fueron degollados y sus cuerpos quemados.
  • Igualmente, san Canuto, Rey y Mártir.
  • En Esmirna, el triunfo de San Germánico, Mártir, que en tiempo de Marco Antonino y Lucio Aurelio, hallándose en la hermosa flor de la primera edad, condenado por el Juez, y venciendo, por virtud de la gracia divina, al miedo natural de la muerte, él, de suyo, provocó a la fiera, que le aguardaba, y triturado entre sus dientes, mereció, muriendo por Jesucristo, ser incorporado al mismo Señor, pan verdadero.
  • En África, los santos Mártires Pablo, Geroncio, Jenaro, Saturnino, Suceso, Julio, Cato, Pía y Germana.
  • En Espoleto, el triunfo de san Ponciano, Mártir, a quien, imperando Antonino, mandó el Juez Fabián, por odio a Cristo, azotar cruelísimamente con varas, y que después anduviese descalzo sobre brasas; pero, quedando ileso, suspendiéronle del potro y garfios de hierro, y, en tal estado lo arrojaron a la cárcel, donde mereció ser confortado de los Ángeles; echáronle luego a los leones, rociaron su cuerpo con plomo derretido, y, por último, le acabaron con la espada.
  • En Lodi de Lombardía, san Basiano, Obispo y Confesor, que juntamente con san Ambrosio, combatió valerosamente contra los herejes.
  • En Worcester de Inglaterra, san Vulstán, Obispo y Confesor, esclarecido en méritos y milagros, que fue canonizado por el Papa Inocencio III.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN CANUTO,
Rey y Mártir

Apenas ascendido al trono de Dinamarca, obtuvo este rey insignes victorias sobre sus enemigos; no se dejó, empero, deslumbrar por la gloria militar; veíaselo, en medio de sus triunfos, poner humildemente su corona a los pies de Jesús crucificado, y ofrendar a este Rey de reyes su persona y su reino. Como supiese que atentaban contra su vida, fue a la Iglesia de San Albano y, con la mayor calma, se confesó y comulgó. Estaba orando por sus enemigos, cuando un venablo, que le arrojaron por una ventana, lo echó por tierra al pie del altar. Sucedió esto en el año 1086.

jueves, 18 de enero de 2018

El Kahal Oro XII "Consternación del Kahal"




El Kahal Oro XII "Consternación del Kahal"

El libro mas perseguido del genial Hugo Wast. Una narraciónn novelada que describe los intentos sionistas de apoderarse del mundo por medio de la posesión del bien imperecedero: el oro.

Es una novela, de modo que cualquier parecido con la realidad mundial es solo una lamentable casualidad…


Narración de Fabián Vazquez





Martirologio Romano 18 de enero


LA CÁTEDRA
DE SAN PEDRO EN ROMA

LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ROMA

Nada temáis a los que matan el cuerpo
y no pueden matar el alma: temed antes
al que puede arrojar alma y cuerpo en el infierno.
(Mateo 10, 28)


  • La Cátedra de san Pedro Apóstol, cuando por primera vez la asentó en Roma.En el mismo lugar, el triunfo de santa Prisca, Virgen y Mártir; la cual en tiempo del Emperador Claudio, al cabo de muchos tormentos, fue coronada del martirio.
  • En el Ponto, el triunfo de los santos Mártires Moseo y Amonio, soldados, los cuales fueron primeramente condenados a trabajar en las minas, y, por último, entregados a las llamas.
  • Allí mismo, san Atenógenes, antiguo Teólogo, que, estando para consumar el martirio por el fuego, cantó gozoso un himno que dejó escrito a sus discípulos.
  • En Tours de Francia, san Volusiano, Obispo, el cual, preso por los Godos, dio su espíritu a Dios en el destierro.
  • En el monasterio de Lure, en Borgoña, san Deícola, Abad, natural de Irlanda, que fue discípulo de san Columbano.
  • En Tours de Francia, san Leobardo, recluso, que resplandeció por su admirable abstinencia y humildad.
  • En Como, santa Librada, Virgen.
  • En Buda de Hungría, santa Margarita, Virgen, de la real familia de los Árpades, Monja de la Orden de santo Domingo, insigne por la virtud de la castidad y por la rigurosísima penitencia, a la cual el Sumo Pontífice Pío XII inscribió en el catálogo de las santas Vírgenes.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ROMA

Era antigua costumbre en la Iglesia de Occidente festejar el aniversario de la consagración del obispo. Era pues de esperar que se conmemorase de algún modo, desde los primeros tiempos, la entronización de San Pedro como obispo de Roma. Tal es el motivo de la solemnidad de este día, que encontramos mencionada en los libros litúrgicos desde fines del siglo VI.

miércoles, 17 de enero de 2018

Martirologio Romano 17 de enero


SAN ANTONIO,
Abad

n. 251 en Heraclea, Egipto;
† 356 en el Monte Colzim, Egipto

Patrono de ermitaños, monjes, amputados, animales, cerdos, tejedores de cestas, fabricantes de cepillos, carniceros, enterradores, quienes están afectados por enfermedades de la piel, epilépticos. Protector contra la epilepsia y enfermedades de la piel en general.

SAN ANTONIO, Abad

Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes,
y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo:
ven después y sígueme.
(Mateo 11, 21)

  • En la Tebaida, san Antonio, Abad, que fue padre de muchos Monjes, preclarísimo por su vida y milagros, cuyos hechos narró en un excelente libro san Atanasio. Su sagrado cuerpo, hallado por revelación divina en tiempo del Emperador Justiniano, y traslado a Alejandría, fue enterrado en la Iglesia de san Juan Bautista.
  • En Langres de Francia, los tres santos gemelos Espeusipo, Eleusipo y Meleusipo; los cuales, con su abuela Leonila, fueron coronados del martirio en tiempo del Emperador Marco Aurelio.
  • En Bourges de Aquitania, el tránsito de san Sulpicio, Obispo, llamado el Piadoso, cuya vida y preciosa muerte se recomienda por sus gloriosos milagros.
  • En Roma, en el monasterio de san Andrés, los santos Monjes Antonio, Mérulo y Juan, de quienes escribe san Gregorio Papa.
  • En los confines de la región Edesana, en Mesopotamia, san Julián, Ermitaño, por sobrenombre Sabas, el cual, en tiempo del Emperador Valente, restableció, con la virtud de los milagros, la fe católica, casi extinguida en Antioquía.
  • En Roma, la Invención de los santos Mártires Diodoro, Presbítero, Mariano, Diácono, y sus Compañeros; los cuales, gobernando la Iglesia de Dios el Papa san Esteban, consiguieron el martirio el 1 de Diciembre.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN ANTONIO,
Abad

San Antonio, al oír estas palabras del Evangelio, se las aplicó como si hubieran sido dichas especialmente para él. Distribuyó sus bienes entre los pobres y se retiró al desierto. El demonio, para seducirlo, empleó toda la pompa de las grandezas, todo el brillo del oro y todos los atractivos de la voluptuosidad; pero su humildad lo libró de sus asechanzas, el temor al infierno extinguió los ardores impuros que encendía en su corazón, y la invocación a Jesús le dio la victoria sobre todos sus enemigos. Murió en el año 356.

martes, 16 de enero de 2018

Un Mito Tradicionalista: ¿Papas Herejes?





¿LA HISTORIA ECLESIÁSTICA CONOCE CASOS 
EN LOS QUE UN PONTÍFICE HAYA SOSTENIDO UNA HEREJÍA?



"Misterio de Iniquidad"


FÁBULAS CALUMNIOSAS, CIEN VECES REFUTADAS

La tesis de la infalibilidad permanente del Papa está sólidamente establecida por argumentos de razón y de autoridad. Por lo demás, esta tesis es confirmada por los hechos: jamás ningún Papa se ha desviado de la fe.

Que los papas hayan errado en la fe es una fábula calumniosa, inventada en el siglo XVI por un grupo de historiadores protestantes llamados "centuriones de Magdeburgo". Sus mentiras fueron retomadas por los galicanos, después por los antiinfalibilistas del siglo XIX. "Es el género de ataque adoptado, hace tres siglos, por los centuriones de Magdeburgo. Como, en efecto, los autores y alborotadores de las opiniones nuevas no habían podido abatir las defensas de la doctrina católica, por una nueva estrategia, empujaron a la Iglesia hacia las discusiones históricas. El ejemplo de los centuriones fue reiterado por la mayor parte de las escuelas en revuelta contra la antigua doctrina, y seguido, lo que es peor, por muchos católicos (…). Se comenzó a escrutar los menores vestigios de antigüedades; a hojear en todas partes los rincones de los archivos; a volver a sacar a la luz fábulas fútiles, a repetir cien veces imposturas cien veces refutadas. (…) Algunos de los más grandes pontífices, aún aquellos de una virtud eminente han sido acusados y censurados (…). Las mismas tramas tienen curso hoy; y ciertamente, más que nunca, se puede decir en este tiempo que el arte del historiador parece ser una conspiración contra la verdad" (León XIII: breve Saepenumero considerantes, agosto 18 de 1883).

De 1868 a 1870 tuvo lugar una verdadera batalla periodística sobre los "casos históricos" de papas que habrían fallado en la fe. Los antiinfalibilistas ingleses, franceses y alemanes atacaron en primer lugar al Papa Honorio I. "Asistimos hoy a estos desafortunados debates que tienden a acusar su memoria y a censurar indirectamente la Sede de Pedro". Se lamentaba el padre Chéry, director de la Revista ecuménica del Vaticano (in: Guérin: Concile oecuménique du Vatican. Son histoire, ses décisions en latin et en français, Bar-le-Duc et Paris 1877, p. 116).

El padre Gratry, estimando que Honorio había sido hereje, quiso impedir la pronunciación del dogma de la infalibilidad pontificia. Condenaba a la gehena a aquéllos que despreciaran su interdicción: "Todos aquéllos que, a pesar de estas razones y estos hechos, osaran ir más allá y sentenciar en las tinieblas, rendirán cuenta al tribunal de Dios" (L’Univers, enero 19 de 1870).

El benedictino Dom Prosper Guéranger (erudito célebre por sus trabajos sobre la liturgia: Institutions liturgiques + L’année liturgique) redujo a nada las acusaciones de Gratry (Défense de l’Eglise romaine contre les accusations du R. P. Gratry, París 1870). Un año antes, Dom Guéranger había publicado un estudio sólido sobre "los casos históricos" de los papas calumniados (La monarchie pontificale, Paris et Le Mans 1869). El Papa Pío IX lo había felicitado calurosamente, deplorando la campaña de prensa desencadenada por los antiinfalibilistas:

"Esta locura lleva al exceso de que emprenden rehacer hasta la divina constitución de la Iglesia y adaptarla a las formas modernas de los gobiernos civiles, con el fin de abatir más fácilmente la autoridad del jefe supremo (autoridad) que Cristo le ha encargado y de la cual, ellos temen las prerrogativas (= infalibilidad y autoridad). Se los ve pues instalar con audacia, como indubitables o por lo menos completamente libres, ciertas doctrinas muchas veces reprobadas, machacar a imitación de los antiguos defensores de estas mismas doctrinas con CHICANAS HISTÓRICAS, PASAJES MUTILADOS, CALUMNIAS lanzadas contra los pontífices romanos, sofismas de todo género. Vuelven a colocar con impudicia todas estas cosas sobre la mesa sin tener ninguna cuenta de los argumentos con los cuales SE LOS HA REFUTADO CIEN VECES.

Su finalidad es agitar los espíritus, y excitar a las gentes de su facción y al vulgo ignorante contra el sentimiento comúnmente profesado. Aparte del mal que hacen arrojando así la confusión entre los fieles y librando a las discusiones de la calle las más graves cuestiones, nos llevan a deplorar en su conducta un desatino igual a su audacia” (Pío IX: breve Dolendum profecto, marzo 12 de 1870, dirigido a Dom Guéranger para felicitarlo por su libro La monarchie pontificale, libro en el cual el célebre benedictino preconiza la infalibilidad permanente del Papa).

El Papa deplora esta campaña de prensa mentirosa en otro breve también:

"Es perfectamente a propósito que se tenga en su conjunto y bien coordinado lo que la razón teológica nos demuestra, lo que las Sagradas Escrituras nos enseñan, lo que han tenido siempre y nos han transmitido de la manera más constante esta Sede apostólica, los concilios, los doctores y los Padres, con referencia al primado, al poder, a las prerrogativas del pontífice romano, y al mismo tiempo las muy graves razones por las cuales han sido REFUTADOS DESDE HACE MUCHO TIEMPO LOS SOFISMAS que revistiéndose de los exteriores embusteros de la novedad, son arrojados al público con la ayuda de folletos y de periódicos, y esto con una tal seguridad, que se diría que son descubrimientos hechos por la sabiduría moderna y desconocidos hasta ahora" (Pío IX: breve Cum ad sacrae, enero 5 de 1870, dirigido al padre Jules Jacques, que había publicado una traducción de los escritos de San Alfonso de Ligorio bajo el título Du pape et du concile).

Los Padres del primer concilio del Vaticano, que conocían mejor la historia eclesiástica que los pseudo historiadores antiinfalibilistas no se dejaron impresionar en absoluto por el barullo mediático. El concilio, despreciando estas calumnias, define la infalibilidad y afirma claramente que la teoría de la infalibilidad estaba confirmada por los hechos: "Lo que ha sido dicho es probado por los HECHOS; pues la religión católica sido guardada siempre sin tacha en la Sede apostólica (…). Nuestros predecesores han trabajado infatigablemente en la propagación de la doctrina saludable de Cristo entre todos los pueblos de la tierra y han velado con un cuidado igual por su conservación auténtica y pura, tal como había sido recibida" (constitución dogmática Pastor aeternus, julio 18 de 1870, cap. 4).

Aún mas, durante los trabajos preparatorios de Pastor aeternus, los Padres hicieron una declaración especial sobre el esquema preparatorio de Pastor aeternus, declaración acompañada de una bibliografía científica destinada a cortar de raíz la objeción de “casos históricos” de papas que hubieran fallado!!!.

Martirologio Romano 16 de enero


SAN MARCELO,
Papa y Mártir
† hacia el año 309

SAN MARCELO, Papa y Mártir

Todo lo que hay en el mundo es concupiscencia de la carne,
concupiscencia de los ojos y soberbia de la vida.
(1 Juan 2, 16)

  • En Roma, en la vía Salaria, el triunfo de san Marcelo I, Papa y Mártir, el cual, por la confesión de la fe católica, de orden del tirano Majencio, fue primeramente apaleado, después condenado a cuidar bestias con un centinela de vista, y allí mismo, cuidando de ellas vestido de cilicio, acabó su vida.
  • En Marruecos de África, el suplicio de los cinco santos Proto-mártires de la Orden de Menores, a saber: Bernardo, Pedro y Otón, Sacerdotes; Acursio y Adyuto, Legos; los cuales por predicar la fe católica y reprobar la ley de Mahoma, después de varios tormentos y afrentas, cortadas con un cuchillo las cabezas, fueron muertos por el rey de los Sarracenos.
  • En Rinocolura de Egipto, san Melas, Obispo, que en tiempo de Valente, habiendo padecido el destierro y otros graves trabajos por la fe católica, descansó en paz.
  • En Arlés de Francia, san Honorato, Obispo y Confesor, cuya vida fue ilustre en doctrina y milagros.
  • En Oderzo, en los confines de Venecia, san Ticiano, Obispo y Confesor.
  • En Fondi del Lacio, san Honorato, Abad, de quien hace mención san Gregorio Papa.
  • En un castillo llamado Maserolles, junto al río Authie, en Francia,san Furseo, Confesor, cuyo cuerpo fue más tarde trasladado al monasterio de Perona.
  • En Roma, santa Priscila, que consagró su persona y sus bienes en piadoso obsequio de los Mártires.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN MARCELO,
Papa y Mártir

San Marcelo ejerció el sacerdocio bajo el Papa Marcelino, a quien sucedió en el año 308. Su epitafio, compuesto por el Papa San Dámaso, nos hace saber que por mantener la disciplina de los santos cánones se atrajo la hostilidad de los cristianos tibios y que fue desterrado por el tirano Majencio en castigo de su severidad contra un apóstata. Murió en el año 309, después de haber gobernado a la Iglesia un poco más de siete meses solamente.

lunes, 15 de enero de 2018

Martirologio Romano 15 de enero


SAN PABLO,
Primer Ermitaño

n. hacia el año 230 en Tebas, Egipto;
† hacia el año 342

Patrono de tejedores; industria de la confección.

SAN PABLO, Primer Ermitaño

Cualquiera de vosotros que no renuncia
a todo lo que posee,
no puede ser mi discípulo.
(Lucas 14, 33)


  • San Pablo, primer Ermitaño, Confesor, que el día 10 de este mes, entre coros de Angeles, fue trasladado al cielo.
  • En territorio de Anjou, san Mauro, Abad, discípulo de san Benito, en cuya escuela adoctrinado desde la niñez, aprovechó tanto, que, entre otras maravillas obradas estando con él, anduvo a pie sobre las aguas, cosa nueva y casi inusitada después de San Pedro. Enviado por el mismo san Benito a las Galias, allí, después de fundar un célebre monasterio, que gobernó cuarenta años, esclarecido por la gloria de los milagros, descansó en paz.
  • En Judea, los santos Habacuc y Miqueas, Profetas, cuyos cuerpos, en tiempo de Teodosio el Mayor, fueron hallados por revelación divina.
  • En Cáller de Cerdeña, san Efisio, Mártir, que en la persecución de Diocleciano, siendo Juez Flaviano, superados con la virtud divina muchísimos tormentos, por último, decapitado, subió vencedor al cielo.
  • En Anagni, santa Secundina, Virgen y Mártir, que padeció en el imperio de Decio.
  • En Nola de Campania, san Máximo, Obispo.
  • En Auvernia de Francia, san Bonito, Obispo y Confesor.
  • En Egipto, san Macario, Abad, que fue discípulo de san Antonio, y en vida y milagros celebérrimo.
  • En Alejandría, san Isidoro, esclarecido por la santidad de su vida, fe y milagros.
  • En Constantinopla san Juan el de la Choza, el cual vivió algún tiempo en un rincón de la casa paterna, y luego en una choza, sin ser conocido de sus padres; reconocido de ellos al morir, resplandeció en milagros. Su cuerpo fue después trasladado a Roma y colocado en una iglesia erigida en su honor en la isla del Tíber.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.




SAN PABLO,
Primer Ermitaño

Ilustre fundador de los eremitas, ¡cuán hermoso resultaba veros en vuestra gruta, vestido con un manto de hojas de palma, alimentado con un medio pan que un cuervo os traía cada día! Una fuente os daba de beber, la roca os servía de lecho, y estabais más contento en esa gruta que los reyes en sus palacios. ¡Gran Santo, haced que meditando vuestra vida aprendamos a despreciar el mundo y sus falsas máximas!.

domingo, 14 de enero de 2018

R.P. Leonardo Castellani: Las Bodas de Caná





En aquel tiempo: Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Jesús también fue invitado a estas bodas, como asimismo sus discípulos. Y llegando a faltar vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le dijo: “¿Qué (nos va en esto) a Mí y a ti, mujer? Mi hora no ha venido todavía”. Su madre dijo a los sirvientes: “Cualquier cosa que Él os diga, hacedla”. Había allí seis tinajas de piedra para las purificaciones de los judíos, que contenían cada una dos o tres metretas. Jesús les dijo: “Llenad las tinajas de agua”; y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: “Ahora sacad y llevad al maestresala”; y le llevaron. Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, cuya procedencia ignoraba –aunque la conocían los sirvientes que habían sacado el agua–, llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo sirve primero el buen vino, y después, cuando han bebido bien, el menos bueno; pero tú has conservado el buen vino hasta este momento”. Tal fue el comienzo que dio Jesús a sus milagros, en Caná de Galilea; y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él.


Juan II,, 1-11



El Evangelio del Jesucristo
R.P. Leonardo Castellani


Domingo Segundo después de Epifanía
Las Bodas de Caná

El primer milagro de Cristo: conversión del agua en vino; como cuando en San Juan echaron el vino a las acequias, pero al revés.

Seis hidrias con dos o tres fanegas cada una, dicen que vienen a ser como unas tres bordalesas. Mucho vino para una comida de bodas, por muchos que hayan sido los invitados en Caná de Galilea. Esperemos que haya sobrado bastante; porque si no, allí hubo más de un milagro.

“La madre de Jesús estaba allí –dice el Evangelista– y fueron invitados Jesús y sus discípulos...”. Había hecho algunos discípulos, los primeros: Juan el que hace el relato y Andrés; Simón hermano de Andrés que ya le habían cambiado el nombre, Felipe y Natanael, todos ellos preparados por la dura predicación del otro Juan. Era un casamiento de pueblo, de esos a los que va todo el pueblo, de personas aparentemente acomodadas, de esas que no van mucho a misa. Cristo acababa de venir del ayuno de 40 días y las Tres Tentaciones y sin embargo tuvo humor para ir a un casamiento. “Su madre estaba allí”, es decir, era de la casa, parienta cercana o lejana de uno de los novios; y así ella se afligió de que vio que en la mitad de la comida los camareros titubeaban y se hacían señas y consultas acerca del vino. Avisó a su hijo; y recibió una respuesta seca que parece a la vez negativa y reprensión. Mas ella sin desanimarse –sea que el diálogo haya continuado y el Evangelio no lo reporte, sea que el tono del Maestro haya desmentido la dureza de las palabras, sea que su confianza en el fuera inconmovible– “llamó a los sirvientes”; lo cual prueba que era de la casa. Cristo les ordenó llenar de agua hasta el tope las seis hidrias; e hizo el milagro con sencillez. Sigue el rasgo humorístico del diálogo entre el novio y el maestresala (el chef, que diríamos nosotros) acerca de la calidad del nuevo vino; que él no sabía, pero los criados sí sabían de dónde había salido. Por los sirvientes la noticia se propaló sin duda entre los invitados y hubo una gran sensación: “Reveló El su Mesianidad –dice el primero de sus Discípulos– y sus discípulos creyeron en El”.

El primer milagro de Jesucristo no deja de ser curioso: fue un milagro de lujo, un milagro hecho antes de tiempo, un milagro hecho en una fiesta de bodas.

¡Oh Cristo, espectro exangüe que has venido a perturbar la fiesta de la vida!...

dijo en francés uno que sabía poco de Cristo: puesto que su primer milagro fue regalar alegría y su último milagro fue resucitar de entre los muertos. Mucho mejor dijo San Pablo:

“Apareció la humanidad y la benignidad de Dios en la persona de su Hijo, hecho de Israel, hecho de mujer, hecho hombre”.

Anatole France le tenía pavor a la ascética de Cristo; y por eso en sus Bodas Corintianas lo llama “espectro exangüe”. Cristo venía de hacer un ayuno de 40 días; pero novino a imponer el ayuno a los novios y a sus invitados. Caer al baile y empezar a tronar: “¡Desdichados! ¡No sabéis que tenéis que morir! ¡No sabéis que el juicio de Dios es terrible! ¡No sabéis que estáis llenos de pecados y el hacha está ya cerca de la raíz del árbol!”, eso no es Cristo: eso es Montano, Savonarola o Calvino. O en último caso, San Juan Bautista. Cristo no fue menos asceta que todos éstos sino más; pero como hombre religioso, se aplicaba el ascetismo a sí mismo y no a los demás. No hay cosa peor que los que son muy ascetas para el prójimo y muy poco para sí mismos. Al revés fue Jesucristo.

Se me figura que en el primer milagro de Cristo hay algo de burla hecha al demonio una especie de respuesta humorística: el diablo lo invitó a que hiciese su primer milagro para procurarse pan, una cosa necesaria; y debe haber sido una tentación terrible, puesto que a los 40 días de ayuno el hambre retorna con la fuerza de una enfermedad y una tortura: que los médicos llaman gastrokenosis; pero Cristo hizo su primer milagro “antes de tiempo', como dijo él; a invitación de su madre, y para proveer a una humilde fiesta humana de una cosa de lujo, de una cosa superflua... Con lo cual afirmó que el vino es también necesario.

Si no existiera el vino, no pudiera Cristo haber hecho su primer milagro, ni después su permanente milagro de convertirlo en su sangre; del cual este primero fue como anticipación y símbolo. Es necesario que existan cosas buenas para poder con ellas conocer a Dios, servir a Dios; y, llegado el caso, sacrificarlas a Dios. El Asceta no es el hombre que cree que las cosas buenas son cosas malas; el Asceta es el hombre que conoce lo bueno como bueno y sin embargo lo sacrifica. ¿Por qué? Por otro bien mayor. ¿Qué bien? Pregúnteselo a él. “No de solo pan vive el hombre...”. El bien de la Palabra Divina. Uno deja de fumar, por ejemplo, para comprarse una Biblia en griego.

“La virginidad voluntaria es santa cuando se elige en orden a la contemplación”, enseña Santo Tomás. No cualquier celibato es santo; como tampoco cualquiera ascética. Hay ascéticas infructuosas, tristes, e incluso diabólicas.

El cristianismo es a la vez la religión más fuerte y más mansa que existe. No ha sido dado a todos ni será pedido a todos el que vivan en la extrema pobreza y humillación en que vivió el Maestro; pero sí se nos pide a todos que estemos dispuestos a eso si Dios lo llegara a pedir; y que pensemos que eso es demasiado alto para nosotros, y por eso no lo pide, y nos lleva por un camino más suave. En tanto que el Asceta se humilla pensando que si él hace tanta penitencia, es porque la necesita, por ser más ruin que los otros. Lo cual no es mentir tampoco; y así todos, Ascetas y Musagetas, hemos de vivir en alegría y humildad.

Los Santos Padres han visto siempre en este primer milagro de Cristo, amable manifestación de la benignidad de Dios, la figura de la elevación del matrimonio a Sacramento. Así como convirtió con su palabra el agua en vino, así transformó Jesucristo con su gracia un contrato natural en un sacramento; es decir en una fuente de gracia. Para
convertirlo en una desgracia, ya bastan los hombres.





Martirologio Romano 14 de enero


SAN HILARIO, 
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

n. 315 en Poitiers, Francia ; † 368

Protector contra las mordeduras de serpientes.


¿Qué cosa es vuestra vida?
Un vapor que por un poco de tiempo aparece,
y luego desaparece.
(Santiago 4, 15)



  • San Hilario, Obispo de Poitiers, Confesor y Doctor de la Iglesia, que tal día como ayer voló al cielo.
  • En Nola de Campania, el tránsito de san Félix, Presbítero, a quien, según escribe el Obispo san Paulino, primero atormentaron y echaron en una prisión los verdugos; mas, cuando le tenían atado y extendido sobre conchas y cascos, de noche un Ángel le desató y sacó libre; después, pasada la persecución, habiendo allí mismo convertido muchos con su santa vida y doctrina a la fe de Cristo, esclarecido en milagros, murió en paz.
  • En Judea, san Malaquías, Profeta.
  • En el monte Sinaí, treinta y ocho santos Monjes, martirizados por los Sarracenos, en odio a la fe de Cristo.
  • En la región de Raiti, en Egipto, cuarenta y tres santos Monjes, que, en odio a la religión Cristiana, fueron muertos por los Blemios.
  • En Milán, san Dacio, Obispo y Confesor, de quien hace mención san Gregorio Papa.
  • En África, san Eufrasio, Obispo.
  • En Neocesarea del Ponto, santa Macrina, discípula de san Gregorio Taumaturgo, y abuela de san Basilio, la cual educó en la fe al mismo Basilio.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN HILARIO,
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

San Hilario se convirtió a la fe cristiana leyendo la Sagrada Escritura. Tuvo la gloria de que fuera su discípulo el gran santo Martín, a quien comunicó su extraordinaria doctrina y su ardiente celo. Defendió la fe contra los herejes y fue desterrado por causa de la ortodoxia. Murió en el año 368.

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